Por Clemente Castro González

Que siempre sí continuará lo de la aplicación de la encuesta para decidir lo de los dirigentes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Y es que, en la víspera, se hablaba de que el proceso  iba a reponerse por lo que continuarían los que ahora conducen a éste partido hasta que se dieran las condiciones, es decir, posterior a los comicios.

Según esto los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) optaron por no manosear más lo de la elección ante las críticas de que fueron objeto.

De modo que para el 10 del presente se conocerá si es PORFIRO MUÑOZ LEDO o MARIO DELGADO CARRILLO, el agraciado por la militancia y simpatizantes del partido.

En calidad de mientras, ALEJANDRO ROJAS DIAZ DURÁN, adelantó que reconocerá al que sea elegido y se sumará, lo que es realismo puro en tanto que, aún teniendo seguidores, es consciente de que su fuerza no es suficiente para alcanzar la meta.

La que hizo un triste papel es YEICKOL POLEVNKY, la cual calculó mal lo de la continuidad en el liderazgo y en el pecado llevará la penitencia.

Cuando pudo, en lugar de buscar consensos de dio a la tarea de promoverse y meter mano, de manera burda, en los procesos locales electorales  a los que tuvo acceso.

En la entidad se le recuerda por haber asumido malas decisiones en cuanto a la lista de aspirantes a diputados locales, lo que derivó en un fracaso estrepitoso, en la renovación del Congreso.

Los números son contundentes: de 22 diputaciones de mayoría relativa únicamente se ganó una.

El punto es que si triunfa DELGADO no pocos tamaulipecos estarán eufóricos debido a que se la jugaron con el legislador.

Si el que obtiene la victoria  es MUÑOZ LEDO, los morenistas tendrían de líder a un viejo lobo de mar que se las sabe de todas, todas y, pese a que amagó con ajustar cuentas con conspicuos guías de su partido y funcionarios de la 4T, el tema no pasaría a mayores.